Publicidad:
La Coctelera

Ernesto perdido en la niebla

Sobre Ernesto

Categoría: Ernesto

7 Junio 2009

Quiero decirte

Quiero decirte tantas cosas que no te digo nunca ninguna. Es el silencio mi palabra. Mi mirada desea transmitirte lo que calla mi boca. Tal vez sean mis dedos, tristes y huidizos, los que mediante caricias, entonen la canción de la piel, la piel de los sentimientos, los sentimientos del alma. Estás ausente, lejana, pero el sonido de los tamtan, de mis dedos, de tu piel, del recuerdo de la armonía que hubo entre nuestras almas, sigue presente. Ese extraño espíritu del pájaro que voló sobre nuestras ilusionadas cabezas. De pluma oscura, con vetas de colores. Pájaro de ilusión, de tristeza, de triste ilusión por el devenir de nuestras almas.

servido por ernestoenlaniebla sin comentarios compártelo

24 Mayo 2009

De la mañana

De la mañana me quedo con todo. Me quedo con la luz diáfana que se filtra por las rendijas. Con tu cuerpo cálido presentido a mi lado. Con la esperanza de que el nuevo día sea realmente amable. De la mañana me quedo contigo y tu sonrisa. Con esa mirada que busca la tranquila forma de ser feliz. Me quedo con todo, de la mañana. La sonrisa, la luz, la mirada, tu cuerpo, el calor, la alegría de sabernos vivos un día más. De la mañana me quedo con el amor, tu amor, la vida, el alma, la luz, el calor.

servido por ernestoenlaniebla 1 comentario compártelo

19 Marzo 2009

Solaria

Entre diurnas luces y suave calor dormita mi cuerpo, mi mente. La mente que busca el reposo, el descanso de pensar en nada y pensar en todo, de sentir el cálido aroma de tu cercano cuerpo. El todo de la nada, la nada de ese todo y vacuo universo. Calienta, siento, ese sol de la mañana sin herirte, sin quemar tu piel, mientras remoloneas en la arena, sin desear despertar del todo y de la nada. Es el sol, eres tú, tal vez soy yo quien desespera bajo la intensa luz, bajo la tenue brisa. Ese yo que es difuso, que no consigue solidificarse, metamorfosearse en otro yo menos ambiguo, más fuerte, como tanto anhelas.

servido por ernestoenlaniebla sin comentarios compártelo

14 Marzo 2009

El lodo de la trinchera

Escucho los movimientos del topo y me traen el recuerdo de tus pensamientos más sombríos. Te escondías del mundo, cavabas tu trinchera para defenderte de todo lo exterior. Nunca fue lo suficiente profunda. Múltiples capas de frío lodo lo impregnaban todo y una espesa oscuridad helaba su fondo. Así era tu mundo. Allí era un odioso invasor que mancillaba tu paraíso inexistente, creado entre las húmedas paredes de la fosa. Han pasado los años. Te he vuelto a ver, tu no me has reconocido o no has querido hacerlo. El tiempo crea distancias, dicen, pero las distancias siempre habían existido entra tu realidad y la mía.

servido por ernestoenlaniebla sin comentarios compártelo

14 Marzo 2009

Misto

Los misterios de Eleusis y tú sois dos fuentes inagotables de enigmas. Desee ser misto en un tiempo lejano. Intenté encontrar la clave escondida en los dilatados vergeles y en los áridos desiertos de tu cuerpo, de tu mente. Después de tanto tiempo se ha hecho la luz. La luz que ilumina la única verdad. La verdad amarga de que no fui capaz de pasar de la etapa de aprendiz, esa etapa pre-iniciática y paupérrima en el desvelo de los secretos de la diosa.

servido por ernestoenlaniebla sin comentarios compártelo

14 Marzo 2009

Olvido

Leo tu sentido y no lo entiendo: cesación del afecto que se tenía. ¿Cesación? ¿Afecto? ¿Era afecto lo que se tenía? Envuelto en la bruma de los recuerdos, espero que el olvido se convierta en la mejor medicina para curar la enfermedad en que te has convertido.

servido por ernestoenlaniebla sin comentarios compártelo

13 Marzo 2009

Oquedades de la edad oscura

Las palabras que no se escuchan. ¿Qué me dicen tus palabras cuando no las escucho? ¿Qué me dicen tus palabras? Tus palabras que son rumores de olas, que son ese viento que llega en la crueldad de la noche para llenar de sonido el vacío de todas las ausencias. El sonido del silencio en las oquedades de esta edad cada vez más oscura. El sonido de la oquedad, oquedad de la edad oscura.

servido por ernestoenlaniebla 1 comentario compártelo

19 Agosto 2008

Con la soga al cuello

Siempre recordaré tus palabras, tus lejanas y, sin embargo, presentes palabras: “estoy con la soga al cuello”. Pero no te creí. Me cuesta reconocerlo, como me cuesta siempre dar mi brazo a torcer, reconocer mis errores o los fallos habitualmente comunes de mis predicciones. Por eso, ahora, en la tranquilidad distante de este mi refugio y escape, pienso con sosiego como habrían sido las cosas si ambos hubiéramos cedido un poco, sólo un poco. Pero ni era, o es, quién lo sabe ahora, tu carácter, ni lo era y lo sigue siendo el mío.
Pasa otra nube, se dibuja y desdibuja en segundos, después de haber esquivado la montaña, sempiterna montaña que se funde con el marco de mi ventana. Y en este marco limitante y liberador que encauza las fronteras de mi vida, veo el referente adecuado a lo que siempre fue nuestra amistad: una montaña arropada por nubes.
Te echo de menos, es verdad, lo reconozco, pero te echo de menos como antes te echaba de más. Es la eterna dicotomía, la eterna disputa entre el querer y el no querer, que nos acechan y no nos dejan tranquilos. Te siento lejos y me acuerdo de tus palabras, pero, soy sincero al decirte que tal vez sea mejor así y que fueras tú y no yo quien se encontrara con el agua al cuello. Ya ves, cuestión de supervivencia.

servido por ernestoenlaniebla sin comentarios compártelo


Sobre mí

Avatar de ernestoenlaniebla

Ernesto perdido en la niebla

ver perfil »
contacto »
Soy un narrador involuntario que intento encontrar la luz que me permita salir de la niebla que me envuelve. Free counter and web stats

Fotos

ernestoenlaniebla todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Categorías

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera