En los huecos de tu piel
En los suaves huecos de tu piel cálida escondo mis oscuros, inconfesables secretos. Es necedad hacerlo. Un secreto deja de serlo cuando lo conoce más de una persona. Sin embargo, tu piel me hace insensato, tu fragancia anula mi prudencia. Y en la fría soledad de mi habitación apenas recuerdo tu anhelado nombre pero me embriaga tu aroma que siempre, efímero, me acompaña.
