La quietud de la mirada
Miro, contemplo y siento la quietud de mirar, el placer de contemplar el paso del tiempo, de las personas, de todo lo que forma nubes, niebla, a nuestro alrededor. Siento que las cosas van adquiriendo tiempo, edad, vejez y el placer se torna angustia, sensación de vacío, frío. Fue hace un instante, un suspiro que estábamos sintiéndonos uno. Ahora es otro momento, otro efímero instante y me queda la mirada, la quietud de la mirada, de tu mirada, de mi mirada perdida en la multitud. Y siento vacío, siento plenitud, siento el sentimiento de la mirada que se posa aquí, allá, con el único rumbo fijo que marca el viento. El viento, la mirada, el vacío, el tiempo, tal vez eso sea amar, vagar sin rumbo entre el sentimiento de cercanía, de pasión, de paz, y el de vacío, angustia, pasado. Amar, soñar, vaciar el alma, llenar el espíritu.
